viernes, 15 de mayo de 2009

Armar un elefante - Primeros retazos.

El hombre se acercó al pequeño, que lo miraba asombrado tratando de entender. Sonrió y le explicó en voz baja el secreto de su vida:

“…Así que voy descolgando canciones, ya que ellas pertenecen a los cielos y sus esferas, como aprendí de Kepler y las armonías de los mundos.
Salgo cada noche estrellada con arco y flecha y apunto a los globos, para bajar las notas que contienen. Hay mil millones de globos en el cielo. Sólo hace falta mirar con atención. Cada globo encierra a su vez cientos de miles de canciones, enteras, fragmentadas, geniales, torpes o inconclusas.
A veces no tengo suerte y descuelgo canciones gastadas, usadas miles de veces.
A veces encuentro canciones ajenas sin darme cuenta. O quizás finjo no hacerlo.
Hay noches nubladas donde no se ve mucho. Entonces lo mejor es esperar.

Y hay una canción, sólo una, perdida en el tiempo y en el espacio, que es la canción universal.

Ella está ahí, lo sé, dentro de alguno de los infinitos globos y escondida entre las incontables músicas esperando ser encontrada. La paciencia es una compañera fundamental en esta tarea…”


Este es el nuevo proyecto que les presento. En realidad la presentación y el proyecto es una misma cosa. ¿Cómo es eso?
Podrán ver que al día de hoy solamente hay dos canciones para escuchar. De a poco se irá completando la lista con el resto. Confieso que no sé si esta lista será de diez, quince o cincuenta canciones, lo cual hará incrementar la vida de la presentación y el cansancio de los oyentes. Tampoco tengo especificado el ritmo de salida de las canciones, por lo que el período podría extenderse más allá de lo aconsejable. Más preocupante aún es la indefinición acerca de que tipo de canciones se incluirán y cuáles se descartarán. ¿Será una colección de lágrimas y sufrimiento? ¿Serán tonadas empalagosas como un budín o afiladas como una sierra?
No lo tengo claro. Las primeras dos canciones no parecen señalar una clara tendencia.

Advierto también que los audiófilos se sentirán defraudados por la calidad de las grabaciones. No será la mejor y lamento que no haya intenciones de corregirlas. Pero tampoco es para tanto. Éstas se han realizado a una velocidad imprudente además de baches importantes entre sesión y sesión. La filosofía de las mismas es la del “dejálo así”, y puede ser que continúe de la misma manera. Esto puede obedecer a una decisión artística o ser el resultado de los ajetreados tiempos que corren. Afirmaremos lo primero sólo para ser más elegantes.

Los que vieron el arte del disco anterior se desilusionarán al encontrarse con la austeridad de las palabras del título “lfant”, un negro sobre blanco discreto y poco más para decir. En realidad el resto es escuchar.

“Y así se empieza a armar.
Juntar pedazos, unir retazos, armar un elefante.
El elefante se arma de a poco.
Es grande y pesado, camina lento pero a paso firme.
La paciencia es una compañera fundamental en esta tarea”

Algunos datos:
#1 – Frases para vos.
Comenzó a grabarse en febrero, siguió en marzo, en abril se rompe la computadora. Con mucha bronca se termina finalmente en mayo. La batería la tocó Cristian Pizzolato y el bajo Marcos De Martis.
#2 – Está bien, ya lo se.
Se comenzó y terminó el fin de semana del 1º de mayo.

Darle play, claro está, al coso de más abajo.

Misceláneas:
Las canciones de “Tengo tanto para contarte” pueden seguir encontrándolas en
Auspicia este espacio, aunque no larga un sope

1 comentario:

Cecilia Soubelet dijo...

Lea te felicito... La verdad es q tenes arte en las venas... y mucha capacidad... Seguí así y nunca dejes de crear.. Besoss!!

Canciones para Melina (2011) / Elefante (2009) / Tengo tanto para contarte (2008)

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